Pero yo, en cuya alma se reflejan

las fuerzas todas del universo.

En cuya reflexión emotiva y sacudida

minuto a minuto, emoción a emoción

cosas antagónicas y absurdas suceden:

yo el foco inútil de todas las realidades,

yo el fantasma nacido de todas las sensaciones,

yo el abstracto, yo el proyectado en la pantalla,

yo la mujer legitima y triste del conjunto.

Yo sufro ser yo a través de todo esto

como tener sed,

         pero no de agua.

  


Inicio | La Vuelta al Mundo

Copyrigth 2002© Todos los derechos reservados