Béla Fleck es uno de los grandes innovadores de la música contemporánea, el hombre que sacó el banjo del tradicional estilo bluegrass para incursionar en el mundo del jazz. Desde los inicios de su carrera, siempre buscó juntarse con músicos que tocaran sus instrumentos en formas poco usuales. Fue así como encontró a los "Flecktones": Victor Wooten en el bajo (considerado como uno de los mejores del mundo), Jeff Coffin en el saxofón, clarinete y flauta, y Future Man en el synth-ax drumitar (un modelo de batería electrónica diseñada por él mismo, que se toca como si fuera una guitarra), batería acústica y percusión.

 

El jazz siempre se ha caracterizado por romper paradigmas, salirse de los esquemas musicales establecidos, dando un papel importante a la improvisación, y muchas veces a la fusión de estilos. Béla Fleck and the Flecktones dan un paso más allá, pues se salen incluso de los parámetros del jazz, sobre todo en este disco.

 

Así nos encontramos con que una Big Band no necesariamente debe estar conformada por piano, batería acústica, contrabajo, y la tradicional sección de viento (saxofón, trombón, trompeta, tuba, etcétera), sino que puede llevar batería electrónica, percusiones hindúes, oboe, fagot, y steel pans, todos liderados por un banjo, y totalmente libres para la improvisación.

 

Otro de los detalles interesantes de esta agrupación, incluyendo a los músicos invitados, es la experimentación con efectos digitales, sobre todo en instrumentos de viento, logrando así, por ejemplo, que un fagot suene como sintetizador. También el líder de la banda recurre a los avances tecnológicos, utilizando en ocasiones un banjo eléctrico, el cual suena muy parecido a una guitarra, pero por las notorias diferencias técnicas, le da un toque muy distinto a los requintos.

 

 

Como dato extra, es probable que muchos de ustedes ya hayan escuchado Béla Fleck sin siquiera saberlo, ya que participó en el "Before these Crowded Streets" de Dave Matthews Band (un disco sumamente intersante, que también pienso reseñar en un futuro cercano).

 

"Live at the Quick" es un disco muy melódico, alegre, y lleno de virtuosismo; las composiciones son brillantes, y los arreglos excelentes. Una perfecta fusión de jazz, bluegrass, rock, e incluso un poco de música clásica (hay una pieza de Bach tocada sólo con banjo), especial para quienes gustan de la música instrumental y el jazz fusión.

 


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