¿Pero...


¿Pero

Cuándo grita la mariposa?


La vida, como violines vertiginosos,

Es el fuego.

Hazlo vibrar ingenuamente

Hasta morir.

En eso consisten los suspiros

El último ha de ser un llanto limpio.


Como una luna afilada

Que nos corta por mitades...

Se mancha de nuestros ojos

Aquella noche bonita

En que las sombras se abrazaban.


Todas las mujeres en tu boca


Todos los hombres

Con una sonrisa de viento.


Los recuerdos han callado

Y hemos comprendido

Que más allá de los sueños

Hay otro mundo frío.

Me pareces como luciérnaga

A punto de hundirse en la niebla


Y la serpiente te ha visto


La serpiente muerde el corazón del hombre

Y la sangre del hombre

Sobre nuestras alas de colores

Ya no nos deja volar.

Todo bajo un velo

De ternura amarga como el vino

En medio de violines vertiginosos


Y de pronto

La música se apaga.

 


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