Elogio _reivindicación_ del ángel / payaso.

Para Ernesto.

 

uno

Ángel, niño, payaso, una pelota que golpea el muro vacío.

Ángel, algo que veremos. Me muero de la risa.

La inocencia domina el conjunto. Inocencia: no ejercer el mal.

Lo cual no equivale a desconocerlo / permitirlo. Bien visto, significa todo lo contrario.

Padre _ papá _ ¿qué es el mal? ¿Cómo es su rostro?

 

dos

Se llega a ser niño por la ignorancia. Ángel o payaso es difícil:

comporta el des-conocimiento del mal, un aprendizaje.

Comporta, además,

el deseo de derrotarlo mediante el ejercicio de algún bien y el ejercicio mismo.

El niño lanza la pelota, obstinado, contra el muro que la devuelve.

El payaso bosteza y se limpia las orejas o la nariz sin terminar de leer el periódico.

El ángel muestra a los desinteresados máquinas sensibles, pájaros, la diversión de cazar cometas, más pájaros brillantes.

 

tres

Padre _ papá _ quita la venda de mis ojos. ¿Estás muerto?

Veo. Sé lo que está por venir. Las que ahora están preñadas parirán cerdos emplumados. Pero sí importa.

Y todas esas caras grasientas ¡Si al menos no se rieran tanto!

Veo-veo.

¿Qué ves? Dímelo de una vez y no seas majadero.

Veo-pinto / pinto-veo.

¿Qué ves?

Pinto para ver.

Ves lo que pintas.

No, te digo que pinto para ver.

 

cuatro

No haré demasiadas preguntas, sólo las que te permitan sentir frío. Pero déjame hablar. Mira, este es tu rostro y yo era un ángel que lloraba.

Sólo, sentado en el suelo del urinario, tenía las alas embarradas de vómito

y no podía parar la tristeza.

No puedo parar la tristeza.

A veces me río, pero, mira, mejor ayúdame a llorar, es decir,

hay muchas buenas razones para reírse, sólo que yo no perdí la paciencia.

Costó trabajo limpiar mis alas, pero siempre he volado.

Te beso, te doy dinero o te pinto _ te veo _ si me dices.

Dime:

¿Soy un ángel todavía? También soy niño, pelota, payaso.

 

cinco

Dios estaba borracho. Manejaba una motocicleta, desnudo y con la cara salpicada de fango. Unos burlones que pasaban le dispararon desde un camión con una escopeta de cazar patos.

Perdigones de hierro volando por el aire no chocan entre sí.

Le dispararon sólo por hacer la broma.

No sabían / No lo sabíamos _ dicen todavía.

Pero tampoco hay que matar los venados, los caballos, las ilusiones.

No importa, pero tampoco es verdad ni mentira.

¿En Serio crees ser real? No hay que matar los ratones.

Padre _ papá _ creo que tengo fiebre, pero cuando no hay luz tampoco hay aire.

¿Qué haremos con Dios?

¿Qué haremos cuando crezcan y nos rodeen todos esos cerdos emplumados?

Aunque veo pueblos al amanecer, luces, porvenir. Veo.

Sí, sí, dije pinto. Déjame que vea.

 

seis

Alguna vez no fueron ni ángel ni payaso.

Fueron niños y luego adultos mortales con espermatozoides.

 (Los niños hacen sus travesuras y reciben las nalgadas pertinentes).

Lloran.

Los mortales con espermatozoides pueden tener su día y arrepentirse.

Por otra parte, no dejarán de llorar por más que se transformen en ángeles o payasos.

Don Quijote, Alonso, también es un payaso, un ángel, carece de espermatozoides,

pero esto es de lo único de lo que carece.

Fíjense cuantas cosas engendra.

Chaplin, es decir, Charlot, que no hay que exagerar, tampoco se pintaba la cara ni tenía alas. La aureola es otra cosa y los payasos también la tienen.

¿Para que sirve el bien si no se ejerce?

La belleza es una forma de revolución, expresarla, desnudada de toda maldad,

es cosa de ángeles y de payasos. Aunque, en este caso, solo la risa de los niños es lícita. Todas las demás quedan para los necios o malvados _ es lo mismo.

Entonces, no te rías.

 

siete

¿Por qué mejor no hablas?

Porque veo.

¡¿Por qué no comunicas lo que ves?!

Veo, es decir, pinto. Esa es una manera de ver que comunica y conecta,

pero déjame en paz y habla más bajo que Dios está dormido.

¿No estaba muerto?

Puede estar herido o enfermo y ese sueño hay que respetarlo más.

Si sólo estuviera aburrido yo le mostraría mis cuadros y él me respondería.

 

ocho

¡Es el Caos! ¡Es el Caos!

Respóndeme ¿al menos tienes esperanza?

No lo sé. Tengo miedo.

El miedo es esperanza. Dibujaré algo para ti. A fin de cuentas yo tampoco estoy sólo.

 

nueve

Los policías y los políticos también quieren bailar.

Aunque el hombre del tambor _ el enano _ ya no toca tan fuerte.

Los que están molestando últimamente a las autoridades son los sordos.

Los sordos exigen el privilegio de ser, además, completamente ciegos.

Ya les caerá una tortuga en la cabeza.

Y, por si no lo has notado, lo ciegos, que además sean sordos,

poseerán un agudísimo sentido del tacto. Estos lienzos están llenos de texturas.

Eres un terrorista.

Tengo mis mañas y todo está previsto de antemano.

¿Pero por qué no nos dejas tranquilos?

Ejerzo el bien, no leo los periódicos, no me cansa ver rebotar una pelota contra el muro vacío. El resto es lo angelical que molesta tanto a los oscuros / oscurecidos.

 

diez

Padre _ papá _ ¿tú también eres Dios?

Si es así no me respondas. Sé que estás herido y duermes.

De todas maneras te sigo encontrando.

Mira, es decir ¡Pinta!

 

once

El ángel no se defiende, tampoco se resigna ni dice plegarias.

Los payasos advierten las cuchillas en el interior de las vulvas.

 Los labios pintados de negro les producen un terror divertido,

pero se enamoran de todas las criaturas o manzanas.

A los payasitos podría traerlos la cigüeña, pero cambia la manera de realizar el encargo.

También hay ángeles chiquitos y payasas y ángelas.

El amor entre los distintos seres está permitido _ un perfecto

no distingue a una mujer de un caballo_ y, por medio del amor,

hasta los mortales con espermatozoides o trompas de falopio

llegan a dejar de percibir las diferencias.

No se ha llegado a obtener ejemplares cruzados.

Los payasos le regalan a sus amores cositas con olor

y les ofrecen el brazo cuando las llevan a comer chocolates.

 

doce

¿Qué debería desear: ser un ángel, un niño o un payaso?

Busca el pájaro dentro de ti, el heliotropo, la tuerca

de carne.

 

trece

ÁNGEL: Dios ¿ya despertaste

DIOS: (HABLA COMO DORMIDO O MUERTO)

Sigue mirando _ pintando _ y no te inquietes,

porque en verdad te digo que hay mucho que temer.

ÁNGEL: (TRISTE, LLORANDO). Te agradezco la esperanza, La Mirada.

 

catorce

¿Cómo puedo conocer cuál es ángel y cuál payaso?

No hay ángeles, sólo payasos y a esos los conocerás por sus actos.

¿Quiénes son entonces los que lloran en el suelo del urinario

con las alas embarradas de vómito?

¡Por Dios! ¡Que manía de preguntar! ¡Son ángeles!

¿Y por qué lloran? ¿Y por qué están en el suelo? ¿Y por qué tienen vómito en las alas?

¿Y por qué no salen del urinario?

¡Niño...! 

 

quince

¡Un ángel que pinta! ¡Por Dios...! ¡Eso no tiene ni pies ni cabeza!

No pinta por dios, pinta. Y no necesita pies ni cabeza, basta con la mano, tierna y firme,

basta con la mirada que posee a la mano ciega. ¿Un ángel, dices...?

También pudiera ser un payaso... No sé, no sé... y te confieso,

 tampoco yo comprendo la diferencia.

 

- F I N -

 


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