Cutty Sark   

 

 

      Las siete u ocho chicas (nueve creo que habíamos dicho) desfilando lengierie de seda y algunas transparencias, en la barra podés convidarlas con un trago mientras finalmente tomás la decisión, que, todos sabemos, ya fue tomada hace tiempo en el momento mismo en que Nelly o Bety - porque ese es su nombre- terminó de presentarlas, fue la tercera en aparecer, inflando las cortinas súbitamente del mismo modo en que lo hace un soplo repentino de viento, Nelly –así es como se llama- dijo su nombre (no el verdadero pero nadie quiere saber los nombres reales de la gente en un lugar así; es mas, los nombres reales son los que se usan en ese lugar, son aquellos que hubiésemos querido tener, y es por eso que los elegimos). El tipo la invita a tomar algo "un Cutty Sark en las rocas" dice ella, "me hiciste acordar a una película de Scorsesse" dice él "Barrio chino" dice ella y sonríe "dicen que Scorsesse pasó todo un día filmando esa escena en que un extra pide un Cutty Sark", y vos que creés pregunta él "Yo no creo nada, pero como anécdota no deja de ser interesante"; "Nada, nada creés?" pregunta él con falsa sorpresa y ella se limita a sonreír detrás del vidrio color ámbar, se lleva un pequeño pedazo de hielo y comienza a mordisquearlo mientras él piensa que el hielo es un ratón y la boca es el gato, yo soy análogo a ese trozo de agua milagrosamente solidificada por la acción del frío, piensa...

"te tildaste" dice ella, mostrando los dientes que sostienen el último trozo de hielo que se parece demasiado a esos animales que viajan vencidos en el pico de las águilas u otro tipo de aves por el estilo en los documentales del discovery o la national geografic, "no, no, me preguntaba si sólo aquí adentro no creés nada, o es en general la cosa" miente él mientras no puede sacar de su mente (de esa retina que tiene la mente llamada, creo, memoria visual) la imagen de la boca y el pedazo de hielo "sobre todo acá adentro" sostiene ella "en este lugar nadie es como de la puerta hacia afuera" "y sin embargo me parece que en estos lugares hay hasta cierto desenmascaramiento" suelta él "eso es justamente lo que me hace desconfiar, acá todo el mundo se vuelve demasiado sincero, y no hay nada que me resulte menos digno de confianza" "eso es un exceso de sinceridad" murmura él "podes verlo del modo en que te guste" le responde y el no ha dejado de pensar ni siquiera un instante en su condición de ratón, aunque los hechos indiquen que mi dinero mande, que puedo elegir a cualquiera de ellas y tratarla del modo mas ruin -piensa y sonríe- Se había quedado pensando -él digo, como siempre, porque hasta ahora parece que el piensa y ella actúa, es decir habla, al menos- en lo paradójico de la situación, en lo aparente y lo real, con relación a los roles y el poder ella tiene plena conciencia del poder que ejerce en este momento sobre mí, desde el momento en que cruzó y apareció desde la oscuridad, musita dentro de sí, con todo el peso de esa idea antojadiza que surgió a partir del momento en que ella simplemente se dispuso a tomar su Cutty Sark y, quizás azarosamente -no, no, eso está absolutamente descartado- y deliberadamente comenzó a mordisquear un pedazo de hielo.
 


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