...AUN ME ACOSA

 


La felicidad relativa, me esta convirtiendo en un enano emancipado de placeres tibios.
Como aquella doncella que no acumulaba mas percepción...
que admirar del amado...su nariz y sus dientes.

A veces todo se reduce a inertes juegos de artificios, momentáneos...epúreos.
Tildo de cetáceo y malformado a los amaneceres pueriles de la belleza mundana.
Es que a veces suele volverse tan caprichoso el destino de maricón, en estas tertulias kafkianas.
Que me dedico a largar carcajadas unísonas por las calles...mientras hago equilibrio en las aceras.
...podría ponerle lluvia, para acentuar la Locura;
cuando húmedo de sentir...pisoteo charcos queriendo despertarme...despabilarme.

Ahuyentar la modorra; de esa lacra,
que de tanto en tanto recubre mis contornos...
y que con el tiempo hicieron perder la acerada perfección.

Recorro una y mil veces las distancia entre la cortina séptica de Berlín,

las inclinadas irracionalidades de Pisa y los manifiestos fatuos de Gibraltar.
Al final acabo en el Bósforo...arrojando piedras...contra los muros.
Otroras partes necesarias de galerías y recovecos...
que me contenían.
Me ensañaban, por destino y creatividad.
Por gesto, mansedumbre e ira.

Por nobleza debería incautar estos anhelos de aureola.
cremar la síntesis soberana y declarar desierto mi Edén.

Pero es mas fuerte la naturaleza...
la algarabía del Padre, la palabra y el verbo.
En tiempos tan oscuros... carentes de predicados.
Ser sabio significa aceptar la felicidad relativa.

Pero lo absoluto,
Hay lo absoluto...

...aun me acosa.
 


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