Una noche tomé por esposa a la vida caótica, con ella, todas las bendiciones más hechizo de runas sigélicas me dieron la capacidad de volar alto y de arrastrarme. Sé de las cosas que águilas y serpientes saben. Puedo ver lo que árboles y bestias ven. Ah, sí, quizás soy un ciego, un manipulador, sólo un pequeño mueble del inmueble.

Invoqué a las gloriosas aberraciones de los poetas malditos, de cuando en cuando a la soledad del desierto, é intente más de una vez ser el ungido de Satán, sin embargo resulté no ser Mesías oscuro. Sólo una remembranza celta, gala en la sangra del ojo verde dividido en dos, un alquimista.

Luego pensé en casarme de nuevo tratando de rebautizarme, pero seguí conociendo del Sabbath, mis tres cuerpos, mis tres piernas.

No pude abandonar el vicio ¡ Un alma menos hacia arriba al fin y al cabo!

 

A ti padre Oráculo, madre Ruleta, confieso, sólo un pequeño mueble del inmueble,

un títere de cualquier Dios.

 

Es éste el hallazgo del juego.

 


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