Querer a alguien

desear el roce de tu cuerpo

recorrer la ciudad sin mas amigos

 

sin padre ni madre

con un buitre adentro

 

doler la vida como nadie

lanzarme a la noche de espaldas

que la muerte sea un bus pintado de rojo

 

correr por la  calle, por el borde de la fuente

hundir la cara entre la grama

 

 

que el mundo siga, que la vida siga hasta el fondo

 

la noche es un arma para engrandecer mi soledad

 

 

revolcarme inerte

que el cielo azote la tierra

gritar ciego en la lluvia que no hay nadie

 

 

llegar a casa como una piedra pateada hasta la esquina

devorar espagueti a lado de una vieja que recita los pueblos de Asia

 

cansancio

desear tu cuerpo mal amado

 

mi amor malo

 

sentir miedo de tomar tu cabeza

de acercar la boca a la boca

 

resignarme eufórico

perderte desde siempre

que la soledad trascienda mis muertes y me ensarte

 

llorar en la ventana detenida ante mis pies

 

levantar la mano

en espera del bus

 

verlos quererme

 

que la vida siga

y correr por las calles, por el borde de la fuente

sexual, ser turbio

desear la muerte como a nadie

cruzar la calle de espaldas

la muerte es un bus pintado de rojo

luego echado en la grama, acariciar este amor liquido

 

que el cielo azote la tierra

 

que el mundo siga, que la vida siga hasta el fondo

yo juego en la grama

la noche es un arma para engrandecer mi soledad

ser solo hasta el fin

querer a alguien

llegar a casa - tomarte de la mano

amar cada parte de mi pie

besar la cara en el espejo

arroparme hasta el cuello y dejarme flotar en la noche eterna y silenciosa

 

es tan poco lo que siento por ti

tragarme el beso del adiós

devorar espagueti al lado de una vieja que nombra los pueblos de Asia

sin padre sin madre

recorrer la ciudad sin mas amigos

besar otro poste de la esquina

gritar bajo la lluvia que no hay nadie

sobar mi cara con el dorso de la mano

como llamarse tristeza

ser franco en la ventana que pasa sobre el charco

recordar el beso tragado de tus labios

jugarle la muerte al compañero de asiento

echado en la grama, que el cielo azote la tierra

 

cansancio

escupir en la puerta

tomar tu cuerpo mal amado

querer a alguien

 

partir bajo el brazo

llorar ebrio en la lluvia que no hay nadie

cruzar de espaldas la calle

que mi muerte se olvide con el tiempo

mi amor malo

no siento por ti sino olvido

sentir miedo de acariciar tu cabeza

de acercar la boca a la boca

tenderme en el suelo de un vagón – písame -

reír de mi voz lenta

de mi cara aburrida de este mundo

partir como el sol

amarte, renunciar a tu mano en el camino

que la soledad trascienda mis muertes y me ensarte

 

no me quieras

resignarme a una muerte eufórica

perderte desde siempre

la muerte es una mancha pintada de rojo

 

levantar la mano en espera de un bus

decirte adiós

 

besar el auto

detenido ante mis pies.

 


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