Testimonio
Aquí, sola
como un pez que nada en la profundidad de su estanque.
Sólo pensando, recordando sin sentir.
Cuando las fieras rasgan la piel y la mente se desangra.
¿Puedes amar así?
Un camino. Lo sé.
Tiempo de implorar.
Mil descargas me excito, tocándote
tocándote
suave.
Aunque me enfermes,
sensación de placer o asco?
Por la madre que me parió.
Ansiedad.
Soy el enviado.
Pero la sed de pecado te carcome
no me perdona
estas condenado.
¿Por que coño creen que estamos aquí?
No importa si corro descalza
con la virginidad en blanco por el medio del templo
igual te matarán,
ni el gloria en chino
¿comprendes?
Arrastrando lava
corre infeliz
ja! no tienes alma
¡Púdrete!
aún me guías. Puedo llorar.
Muerdes y saboreas el fruto
hazlo mientras el cielo te aplaste.
No puedo comprarte
la risa de un demente es mi abismo.
Soy dueña del pergamino.
ANIMALES SOMOS SU SALVACIÓN!
Copyrigth 2002© Todos los derechos reservados.